En este tiempo de gracia del Año sacerdotal, intensifiquemos nuestra oración por todos y cada uno de ellos.
ORACIÓN DEL SACERDOTE PARA EL AÑO SACERDOTAL
Señor Jesús:Tu has querido dar a la Iglesia, en San Juan María Vianney, una imagen viviente y una personificación de tu caridad pastoral, haz que en su compañía y ayudados por su ejemplo vivamos plenamente este Año Sacerdotal.
Haz que, como El, podamos aprender delante de tu Eucaristía cuánto sea simple y cuotidiana tu Palabra que nos instruye; cuánto sea tierno el amor con el que acoges a los pecadores arrepentidos y cuánto sea consolador abandonarse confidencialmente a tu Madre Inmaculada.
Haz, Señor, que, por intercesión del Santo Cura de Ars, las familias cristianas lleguen a ser “pequeñas Iglesias” en las que todas las vocaciones y los carismas, infundidos por el Espíritu Santo, puedan ser acogidos y valorizados. Concédenos, Señor, poder repetir, con el mismo ardor del Santo Cura, las palabras que el mismo solía dirigirte:
“Te amo, mi Dios, y mi solo deseo
es amarte hasta el último respiro de mi vida.
Te amo, oh Dios infinitamente amable,
y prefiero morir amándote
antes que vivir un solo instante si amarte.
Te amo, Señor, y la única gracia que te pido
es aquella de amarte eternamente.
Dios mío, si mi lengua
no pudiera decir que te amo en cada instante,
quiero que mi corazón te lo repita
tantas veces cuantas respiro.
Te amo, oh mi Dios Salvador,
porque has sido crucificado por mi,
y me tienes acá crucificado por Ti.
Dios mío, dame la gracia de morir amándote y sabiendo que te amo”. Amen.
Oración pronunciada por el Papa Benedicto XVI el día 19 de junio de 2009
ORACIÓN PARA EL AÑO SACERDOTAL
Jesús, Buen Pastor,
que has querido guiar a tu pueblo
mediante el ministerio de los sacerdotes:
¡Gracias por este regalo para tu Iglesia y para el mundo!
Te pedimos por quienes has llamado a ser tus ministros;
cuídalos y enséñales a ser fieles.
Que sepan estar en medio y al frente de tu pueblo
viviendo y manifestando tus mismos sentimientos.
Te pedimos por quienes se están preparando
para servir como pastores:
que sean disponibles y generosos
para dejarse modelar según tu corazón.
Te pedimos por los jóvenes a quienes seguís llamando:
que sepan escucharte y tengan el coraje de responderte,
que no sean indiferentes a tu mirada tierna y comprometedora,
que descubran en vos el verdadero Tesoro
y estén dispuestos a dar la vida “hasta el extremo”.
En este Año Sacerdotal, te lo pedimos con María, nuestra Madre de Luján,
y con San Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars. Amén
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