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LETANIAS DE LA BEATA MARIA DE JESÚS CRUCIFICADO PETKOVIĆ
Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos
Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros
Dios Hijo, Redentor del mundo,
Dios Espíritu Santo,
Trinidad Santa, único Dios,
Beata María de Jesús Crucificado, hija de la misericordia del Eterno Padre, ruega por nosotros
Signo auténtico del Amor de Dios,
Abierta a las inspiraciones divinas,
Suplicante de las bendiciones del Cielo,
Seguidora humilde del Cordero de Dios,
Disponible a las enseñanzas del Buen Pastor,
Enardecida en el amor del Corazón de Jesús,
Contemplativa de la pasión de Jesús,
Sumergida espiritualmente en las llagas de Cristo,
Unida por el amor a Cristo Crucificado,
Alegre mensajera de Cristo Resucitado,
Lámpara encendida del Misterio Eucarístico,
Adoradora constante del Eterno Rey,
Inspirada por el amor del Espíritu Santo,
Adornada con los dones del Espíritu Vivificador,
Hija devota de la Santa Madre de Dios,
Fervorosa en el rezo del santo rosario,
Discípula atenta a la Palabra de Dios,
Valiente mensajera del santo Evangelio,
Seguidora fiel del Seráfico padre San Francisco,
Hija obediente al papa y a los pastores de la Iglesia,
Observante fiel de los Consejos Evangélicos,
Constante en la difusión de la Paz y el Bien,
Compasiva con los pobres y necesitados,
Solícita madre de los niños y huérfanos,
Profundamente comprometida con las necesidades de los más humildes y pequeños,
Abogada de los que sufren y de los que imploran auxilio,
Misericordiosa con los enfermos,
Educadora amorosa de las madres,
Maestra orante por las vocaciones sacerdotales y religiosas,
Radical en la opción por Cristo,
Enamorada de la vida consagrada,
Fortalecida por el ayuno y la oración,
Valiente portadora de la cruz de la enfermedad,
Misionera de la reconciliación y el perdón,
Madre formadora y guía de las “Hijas de la Misericordia”,
Reflejo de la esperanza de la vida eterna.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Jesús!
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Jesús!
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros, Jesús!
¡Ruega por nosotros, Beata María de Jesús Crucificado!
¡Para que seamos dignos de las promesas de Cristo!
Oración:
Padre Santo, Dios de misericordia, que has llamado a María Petković a ser viva imagen de tu Hijo Crucificado, nuestro Señor Jesucristo, escucha nuestras humildes oraciones y bendice las fatigas de nuestra vida para que guiados por el Espíritu de tu amor, con el ejemplo de la Beata, podamos vivir alegremente el Evangelio, siguiendo a la Virgen María y al Seráfico Padre San Francisco, por Cristo nuestro Señor. Amén.
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